Las afueras

noviembre 23, 2007

 y esta es una de las 3 postales-collage que contiene Las afueras, realizada por Julieta Fradkin; para estamparse una remera la muchacha, o mandar un correo el caballero:

nueva_postal_remeros_copy1.jpg   *suave al tacto*

Presentación

noviembre 23, 2007

El miércoles 5 de diciembre, alrededor de las 19, se presenta Las afueras en el CSyDPch con adaptaciones de poemas en teatro de papel kamishibai.

El primer libro de poemas no-fotocopia de Paula se ve más o menos así  (se ve mejor! escanearemos en breve):

lasaafu.jpgLas afueras

Paula Peyseré

Buenos Aires 2007 / 68 páginas, 20 x 14 cm. Contiene una plancha de estampillas de 13 x 19cm. y 3 postales de Julieta Fradkin.

 ¨¿Para qué sirve la poesía, a esta altura de la tarde? ¿Cómo sacarla otra vez de las lecturas municipales en los parques floridos, ahora que también se llenaron las góndolas con la transcripción realista de los años noventa?  Algunos le dicen adiós, otros vuelven a saludarla: siempre es así.

Las afueras es un libro hermoso, es decir, político. La belleza que lo surte es la de las cosas, el paisaje del transporte público y la escucha entrecortada de una canción. Perros que toman agua de las alcantarillas, ramas de algarrobo, trapos, panes, locutorios en invierno, talleres mecánicos: amuletos callados de la ciudad después de la crisis.

La escritura de Paula Peyseré es una propuesta que incluye: delectación en el barroco argentino (el que nace con la gauchesca), poundismo local y un decadentismo made in La Paternal. Cantos de juventud y poesía después de la poesía, la narración de una serie de perdedoras hermosas. ¨

Una novela de mil páginas

noviembre 22, 2007

tapawapner.jpgUna novela de mil páginas
David Wapner
Posfacio: Leónidas Lamborghini
Buenos Aires 2007
354 páginas
Formato 14 x 20 cm

“La época aguardaba que este libro fuera escrito.
Una novela de mil páginas responde a esa expectativa: la que entrevé todavía un futuro para la literatura.
Su autor, David Wapner, trabaja en la cuerda floja de esta posibilidad; su escritura lleva esa marca: la del límite y la ruptura del límite; el molde y la ruptura del molde.
Tenemos, entonces, una novela en la que cada una de sus páginas está resuelta dentro del límite de unas pocas líneas (a veces una o menos de una) pero cuya fuerza expresiva lo supera.
David Wapner, poeta argentino, radicado hace algunos años en Beer-Sheva, Israel, me pidió por vía telefónica un prólogo.
Irresponsablemente, acepté: no sabía con el libro genial que me iba a encontrar.”

Leónidas Lamborghini, posfacio.

La novela de David Wapner tiene un blog.

Durante la noche

noviembre 22, 2007

kogut.jpgDurante la noche
Vivien Kogut
Buenos Aires 2006
61 páginas
Formato 14 x 20 cm

· · · · · · ·

Arca

Ustedes duermen el tiempo:

la respiración hace oleaje

cuarenta días , cuarenta noches

soplando nuestra ruta.

Durante el sueño tibio

fui contando los bichos

cuántos pares faltaban

para poblar el mundo.

Fui pensando en la tierra verde

que nos esperaba

y en las flores que encontraríamos

en el camino a casa

.

Traducción de Marina Mariasch.

Mecánica de la distracción

noviembre 22, 2007

dovale_1.jpgMecánica de la distracción
Camila do Valle
Buenos Aires 2006
71 páginas
Formato 14 x 20 cm

Poemas sentimentales

noviembre 22, 2007

poemasentimentales_s_matton.jpgPoemas sentimentales
Silvio Mattoni
Buenos Aires 2006
50 páginas
Formato 14 x 20 cm

.

aventuras

Voz distante, un niño juega en la calle
pero ya se hizo de noche, alguien llama:
“entrá”, le dicen, “entrá que es tarde”.
¿Soy yo? Caen las primeras gotas
sobre el asfalto tibio, y otras mueven
las hojas amarillas de los plátanos
que susurran como si respiraran
tras el tórrido calor de la siesta.
Mi madre habla por teléfono, miro
sus dedos que destejen una trenza
de nudos invisibles. ¿Qué hacer? Prendo
la televisión, nada; otra vez abro
las páginas de un libro de aventuras
que sé casi de memoria: “Un capitán
de quince años”. ¿Cuándo llegaré
a esa edad en el dominio del cuerpo?
Mentiras de otro siglo, nadie nunca
salvó así a sus padres en el África.
Pero era la madre, adoptiva, ¿qué
me devolvía siempre al devocionario
del joven huérfano tan agradecido?
Más allá del balcón está esa vida,
aunque también los negros, las serpientes,
las mil formas en que un mafioso mercante
puede someter a un muchacho. ¿Quiero
tener la valentía de ir afuera
o admitir que se consume y pierde
mi juventud como si fuera antigua?
Entre esos africanos, el efebo
capitán no tenía ni una chica.
Yo encontraría después en Salgari
las perlas blancas y los labios rojos,
un ideal concreto, el premio al riesgo.
Viejo niño danzante, si el deseo
de hacerlo te conmueve, ya tenés
bastante luz sobre el piso y la mesa
para jugar con la sombra de tu mano
a lo que no querés ser. Se termina
la lluvia, el libro raudo que viviste
y no vuelve. Otra vida no tengo
que me lleve del cuello como un perro
hacia un futuro en que pueda pensar
en lo que pasa. Apago la luz
y siento la ventana oscura, apenas
la ilusión de lo cóncavo, carente
de estrellas el plato hondo de la noche.

.

La infancia del procedimiento de Mattoni.

La causa de la guerra

noviembre 22, 2007

lacausadelaguerra1.jpgLa causa de la guerra
Santiago Llach
Buenos Aires 2001
37 páginas
Formato 9 x 11 cm

Empieza así:

¨Lucas, hermano,
dejame que te diga una cosa,
he leído tu libro.
Pero siempre me pregunté si una lectura,
el hecho de nombrarla, de señalarla,
de adherir a ella de un modo que sugiera
a tientas, un derecho de propiedad,
no es la mejor manera de decir
que uno no ha leído.
Esa es la única pregunta que me hago,
la que jamás podré contestar¨

y sigue ACÀ.

.

.

Santiago Llach en Las afinidades electivas.